Molotov: “Si no hay espacios para tocar, los músicos los crean”
En mi adolescencia, Molotov sonaba en todas partes. Sus videoclips salían en la tele. Todo el mundo se sabía las letras de sus canciones. ‘Gimme the Power’ y ‘Puto’
nunca jamás fallaban en las fiestas. Siempre cerca de ‘Killing in the
Name’ de Rage Against the Machine, ‘Californication’ de Red Hot Chili
Peppers o ‘Intergalactic’ de Beastie Boys, grupos con los que se les
comparaba a menudo. De pronto, en España, pareció que desaparecían. No
lo hicieron, solo les perdimos la pista.
Han pasado veinte años y ocho discos, y vuelven porque son, junto a
Café Tavba, uno de los grupos más influyentes de la historia de México. No en vano lideran los carteles de buena parte de las citas musicales más importantes de los próximos días: PortAmérica, Festival Charco
(dentro de las Noches del Botánico), Rock in Ría, No sin música,
Juerga’s Rock y Sonorama. Hablamos por teléfono con el baterista y
cantante Randy Ebright, también conocido como El Gringo Loco.
Gira:
15/07: Nigrán (Vigo). PortAmérica
16/07: Madrid. Noches del Botánico (Festival Charco)
20/07: Barcelona. Sala Apolo
22/07: Punta Umbría. Rock in Ría
23/07: Cádiz. Festival No sin música
05/08: Almería. Festival Juerga’s Rock
11/08: Aranda de Duero. Sonorama-Ribera
Estáis celebrando vuestros 20 años, ¿Qué diríais que ha cambiado en el sector de la industria musical desde que empezasteis?
Es como la noche y día. Hace 20 años firmamos por Universal. Era una época en la que se vendían discos. Hoy el formato es otro. Las nuevas discográficas son las marcas. Es chistoso porque cuando empezamos estaba mal visto tener apoyo de una marca y no existían las redes sociales. Nuestra dinámica era publicar disco, sonar en la radio y tocar, aunque nunca fuimos una banda muy ‘radio friendly’, como dicen los gringos.
Es como la noche y día. Hace 20 años firmamos por Universal. Era una época en la que se vendían discos. Hoy el formato es otro. Las nuevas discográficas son las marcas. Es chistoso porque cuando empezamos estaba mal visto tener apoyo de una marca y no existían las redes sociales. Nuestra dinámica era publicar disco, sonar en la radio y tocar, aunque nunca fuimos una banda muy ‘radio friendly’, como dicen los gringos.
Éramos y somos una banda de escenarios. Creo que gracias a eso el núcleo de la banda no ha cambiado mucho, y de hecho, nosotros seguimos siendo muy analógicos. Grabamos en cintas de dos pulgadas. Muy poco digital encontrarás en un disco de Molotov, pero es que lo que nos encanta es tocar. Es en el escenario donde mejor nos llevamos y donde más nos exponemos. Además no nos dejamos bombardear con lo que está pasando en la escena del pop. Sabemos que hay muchas bandas nuevas, claro, pero son bandas de Soundcloud. Lo único que hacen es poner su música en una nube y crear fans, y en algún momento tendrán que pisar un escenario y enseñar cómo lo hacen. Ese es y ha sido nuestro as, estar en los escenarios.
Hablabas de los grupos que han salido nuevos, y sí nos llega alguna información sobre el hecho de que la situación musical en México ha cambiado completamente ¿Cómo veis la escena hoy?
Bastante bien. Hay muchísimas bandas creativas y originales, con su identidad, no copiando de la ‘modita’ inmediata. Lo que a lo mejor no hay, a diferencia de antes, son salas para tocar. Hay grupos pero faltan espacios, y la gente ha empezado a hacer conciertos en casas. Eso está bien, porque si no hay lugares, los grupos los crean.
Y a nivel político, ¿cómo veis México hoy?
La verdad, es una situación muy triste. Si tienes un puesto público
tienes fuero. Eres intocable. Y luego los mismos políticos que tienen
ese fuero se preguntan por qué hay corrupción. La corrupción conlleva
más corrupción, y esta recorre desde la política hasta el sistema
educativo y el campo. Hay fugas por todos lados en los fondos que van
para la agricultura. El buey que se dedica a ella le rinde mucho más
sembrar droga que aguacates. Es una situación que tiene una raíz clara.
Los corruptos que están mandando a sus hijos a Harvard o a Yale son los
mismos que diseñan el sistema de educación pública. Saben que está hecho
para mantener a la gente ignorante. Hay una parte pequeña que tiene la
lana y todos los demás que se jodan. Se nota en la sociedad. Hay una
tristeza colectiva. Pero también es verdad que eso ha creado la
identidad del mexicano en cuanto al sentido del humor, muy negro, con
mucho aguante a la adversidad. Son ingredientes del sabor mexicano. Yo
soy gringo pero México es mi casa.
Aquí ‘Gimme The Power’ se convirtió en todo un himno. ¿Cuál es vuestra relación hoy con un hit como ese?
Hay canciones que siguen sonando en toda Latinoamérica y se
escribieron hace 20 años. Es una canción tristemente atemporal. Nosotros
documentamos allí un momento de los noventa y si la escuchas hoy la
situación está igual o peor, solo cambian los nombres de los personajes y
eso pasa con muchas de nuestra canciones.
Siempre se vendió a Molotov como un grupo de rock político, pero vuestro último álbum, del año pasado, parece menos crítico.
A lo mejor es que no somos tan obvios, pero seguimos siendo críticos.
Ahora tienes que rebuscar un poco más para encontrar el mensaje. De
hecho, en el próximo disco, que ahora estamos preparando, es el primero
que haremos como independientes, después de cerrar el contrato con
nuestra discográfica, y creo que las canciones nuevas tienen ese sentir
de libertad. Para mí son mucho más interesantes.
A menudo se os comparaba con grupos como Beastie Boys, Rage
Against the Machine y Red Hot Chili Peppers. Son bandas que representan
bien la década de los noventa. ¿Os seguís identificando con esas
referencias?
Mira, al principio, siendo yo un gringo que toca en una banda de
mexicanos, te puedo decir que éramos cuatro intentando emular sonidos de
samplers. Intentábamos imitar el sonido de Soul Assasins, Public Enemy y
Cypress Hill con una guitarra, dos bajos y una batería. Así fuimos
creando nuestra identidad, con unas letras que hablaban siempre de lo
muy local. Eso no ha cambiado mucho y la honestidad que siempre tuvimos
queremos mantenerla. Por eso no nos pasamos el día pensando qué
identidad tenemos como banda. De hecho, creo que cuando tienes una
identidad clara, creas una formula y te conviertes en un refrito. Si
llevamos 20 años es porque nos importa más escribir una canción que
sepamos que nos va a divertir cuando estemos en el escenario que salir
en la radio. Además, en el grupo cada uno tiene sus influencias y
después de tanto tiempo las hemos ido depurando. Yo no escucho mucha
música nueva: Black Sabbath, Cream, Led Zeppelin y muchas cosas de
country, de dónde vengo yo. Pero entre los cuatro existe una química y
lo que tocamos tiene un sello.
¿Cómo espectadores qué conciertos os han impresionado últimamente?
Hace poco tuve la oportunidad de ir a ver Guns ’N’Roses en Las Vegas y
justo la semana antes Axl Rose se rompió una pierna, pero aun así qué
conciertazo. También vi dos veces a Snoop Dog, una en Monterrey, cuando
compartimos escenario, y en Budapest, en un festival donde tocábamos.
También hay un grupo que hizo un tema con Snoop Dog y se llama Holy
Child. Los vi en directo y son unos chingones. Ah, y yo acabo de de
hacer un tema con una banda de acá, Sexy Zebras, también muy buenos.
Fuente: http://bit.ly/molotov1

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